El East Cape siempre estuvo ahí. El mundo simplemente tardó en encontrarlo.
Mientras Cabo San Lucas construía su reputación de excesos y Los Cabos se convertía en el destino favorito de quienes buscan ver y ser vistos, una franja de costa al norte permanecía casi intacta: playas desiertas, desierto llano, el Mar de Cortés en silencio. Es ahí, en ese paisaje que nadie se apresuró a desarrollar, donde Aman acaba de confirmar reservaciones para Amanvari, su primer resort en México, con apertura el 1 de agosto de 2026.
El nombre es una declaración de intenciones. Aman significa paz en sánscrito; vari, agua. Un resort que nace del encuentro de tres paisajes —playa, desierto y estuario— en uno de los tramos costeros menos alterados de Baja California Sur.
La llegada de Amanvari al East Cape se produjo con seis años de retraso respecto al plan original. La pandemia y las complejidades de construir en un territorio remoto conspiraron contra los plazos. Lo que no cambió es la visión. El diseño —a cargo de Elastic Architects con contribución inicial de Heah & Co.— sigue la dedicación de Aman a fusionar naturaleza y arquitectura en proporciones iguales. Las 18 Casitas se distribuyen elevadas sobre el paisaje, algunas frente al estuario, otras directamente sobre la arena, con ventanales de piso a techo, terrazas abiertas y una paleta de interiores en tonos arena que borra la línea entre dentro y fuera. Cada una mide 82 metros cuadrados e incluye alberca privada calentada. Solo 18 llaves en total. Es la aritmética del lujo que Aman siempre ha defendido.
La propuesta culinaria tampoco improvisa. Sesui y Arva —los conceptos japonés e italiano de la casa— se instalan junto a Luma, un restaurante de cocina de fuego abierto que celebra los ingredientes de temporada de Baja. El spa incorpora seis salas de tratamiento privadas, dos Hydro Houses con banya y hammam, y un temazcal contemporáneo que conecta directamente con la tradición mesoamericana del lugar.
Lo que hace a Amanvari distinto —incluso dentro del universo Aman— es su contexto inmediato. El resort es parte de Costa Palmas, un complejo privado de 1,500 acres que incluye 18 acres de huertos y granjas orgánicas, tres millas de playa navegable, un yacht club y marina de aguas profundas. El Four Seasons Los Cabos ya opera en el mismo complejo desde 2019, lo que convierte a Costa Palmas en uno de los clusters de lujo más relevantes del Pacífico mexicano. Con Aman como segundo anclaje, la conversación cambia de nivel.
Llegar no es complicado para quien ya sabe moverse. El aeropuerto internacional de San José del Cabo está a menos de una hora en auto, con vuelos domésticos e internacionales regulares; la pista de Punta Colorada, a 20 minutos del resort, permite aterrizajes privados aún más cerca. Servicios FBO dedicados y terminal privada PrimeSky en SJD completan la logística para quien llega en avión propio.
Amanvari será la sexta propiedad de Aman en las Américas y el Caribe, parte de una expansión que también incluye Aman Beverly Hills, Aman Miami Beach y Amancaya en Bahamas. Pero ninguno de esos proyectos tiene lo que tiene el East Cape: el privilegio de llegar antes que el ruido.
Las reservaciones están abiertas.
Travel by MAD.luxury